Lo dispuso el juez de Garantías de San Isidro, quien ratificó que el hecho debe ser investigado como un «homicidio culposo» y que «debe primar el principio de libertad ambulatoria durante el proceso».

El juez de Garantías 2 de San Isidro, Orlando Díaz, le otorgó la eximición de prisión en orden al delito de «homicidio culposo» al médico Leopoldo Luque, quien es investigado como posible responsable de la muerte de Diego Armando Maradona.

De esta forma, el neurocirujano no será detenido por el momento, ya que el magistrado entendió que el hecho debe ser investigado como un «homicidio culposo» pero «debe primar el principio de libertad ambulatoria durante el proceso».

«En función de la magnitud de la penalidad en expectativa, y dado que correspondería, en su caso, el beneficio excarcelatorio (…) es que se impone acoger favorablemente la solicitud de eximición de prisión, estimando suficiente una caución juratoria a los fines de asegurar el sometimiento a proceso del inculpado», dice la resolución.

El juez otorgó la eximición de prisión de Luque «bajo caución juratoria», y ordenó que debe presentarse en el juzgado «dentro de los cinco días de notificado de la presente resolución» a firmar el acta y fijar domicilio «bajo apercibimiento de serle revocado el beneficio concedido».

La defensa, representada por los abogados Mara Digiuni Julio Rivas, había presentado el recurso  pidiendo la eximición de prisión ante la posibilidad de que su cliente fuera “imputado en la presente causa por el delito de homicidio culposo” y resaltó “su inocencia” y que “ha estado a derecho desde un inicio”.

En el escrito, la defensa buscó desligarse del caso y apuntó a la familia de Maradona. “Nuestro asistido nunca puso en peligro la vida o la salud de su amigo y paciente”, aseguraron en el escrito a la vez que remarcaron que “las propias hijas y medicina prepaga le colocaron un clínico para que lo revisara”. Asimismo, insistieron en que “Diego Maradona decidía por sí solo”.

Cabe recordar que Maradona murió el 25 de noviembre pasado, en una casa que su familia había alquilado en ese barrio de Tigre, donde se recuperaba de una cirugía en la que se le extrajo un hematoma subdural del cerebro.

La autopsia determinó que el ex futbolista murió como consecuencia de un «edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada» y descubrieron en su corazón una «miocardiopatía dilatada».

Sus hijas declararon en el expediente que todas las cuestiones relacionadas a la salud de su padre eran dirigidas por Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, los dos profesionales que de acuerdo a un acta firmada por la externación de Maradona -y en la que la empresa Swiss Medical recomendaba internarlo en un centro de rehabilitación- quedaban a cargo de su seguimiento médico.