Están imputados por homicidio culposo el dueño de la inmobiliaria y la propietaria del inmueble. Se acreditó que el departamento tenía defectos preexistentes en la ventilación.

Por resolución del Juzgado de Control n.° 4 de la ciudad de Córdoba, se elevó a juicio una causa penal iniciada a raíz de la muerte de una joven estudiante como consecuencia de la inhalación de monóxido de carbono en cantidades incompatibles con la vida.

Están imputados por homicidio culposo el corredor inmobiliario que alquiló a la víctima el departamento donde ocurrió el deceso y la propietaria del inmueble, ubicado en barrio Alberdi. Esto, porque la dueña de la vivienda otorgó un poder de administración al corredor, en oportunidad de concertar la locación, sin antes haberse cerciorado de las condiciones irregulares que presentaban las instalaciones de gas y los mecanismos predispuestos para la correcta ventilación de los ambientes, que incumbe la expulsión al exterior del monóxido de carbono, cuya acumulación produjo el deceso.

 Se acusa a los imputados de incumplir su obligación de garantizar –cada uno en su rol- el correcto funcionamiento de los artefactos potencialmente peligrosos que existían en la vivienda, en este caso, un calefón, como así también de asegurarse que el ambiente tuviera una adecuada ventilación.

 La jueza Anahí Hampartzounian indicó que, según las pericias incorporadas a la causa, “los defectos de instalación del calefón y la ausencia de una ventilación adecuada de la vivienda confluyeron a desencadenar la saturación del ambiente con monóxido de carbono, cuya inhalación paulatina causó finalmente el deceso”.

 La magistrada explicó que los defectos constatados no eran apreciables a simple vista y que, por ello, a la víctima no le resultó posible advertirlos. “De allí que las consecuencias que se generaron (…) no le resultan en absoluto atribuibles”, añadió, rechazando así los planteos interpuestos por los abogados defensores.

En cambio, la jueza Hampartzounian afirmó que a los imputados sí les resultaba fácticamente posible actuar para evitar el resultado “pues tuvieron oportunidad concreta de advertir, constatar y solucionar tanto las fallas en los conductos predispuestos para la expulsión de monóxido de carbono, como así también la obligación de resolver la incorrecta e inadecuada ventilación del ambiente”.

En tal sentido, la resolución señala que hubo reclamos por parte de la inquilina vinculados con el defectuoso funcionamiento del calefón, circunstancia que –a criterio del tribunal- debió operar en el caso como un llamado de atención que condujera a la revisión de la irregular instalación de este artefacto.