El IPC Córdoba acumuló una variación interanual del 32,5%, mientras que en lo que va del año tuvo un alza del 19,21%.

Durante el mes de septiembre, el Índice de Precios al Consumidor Córdoba (IPC-Cba) registró un incremento del 1,9 por ciento respecto al mes anterior, según el informe elaborado por la Dirección General de Estadística y Censos.

En tanto, en los últimos doce meses del año, el IPC acumuló una variación del 32,5 por ciento y desde diciembre último tuvo un alza del 19,21 por ciento.

Según el informe oficial, la suba de julio se explica principalmente por las categorías Alimentos y bebidas (2,29%), mayormente por los aumentos de carnes, frutas, y verduras; Transporte y Comunicaciones (1,53%), principalmente por la suba en combustibles y lubricantes para vehículos de uso del hogar; Bienes y Servicios Varios (3,88), en mayor medida por el aumento en cigarrillos; y Salud (2,57%), por el incremento en productos farmacéuticos.

También registraron subas los sectores Equipamiento y mantenimiento del hogar (2,83%), Indumentaria y calzados (2,46%), Esparcimiento (1,94%), y Propiedades, combustibles, agua y electricidad (0,98%). En tanto, la categoría Enseñanza registró una leve caída del 0,03 por ciento.

Por otra parte, el informe oficial precisa que los bienes, que representan un 59 por ciento de la canasta, tuvieron una variación de 2,82 por ciento respecto al mes anterior, mientras que los servicios, que representan el restante 41 por ciento de la canasta tuvieron una variación de 0,59 por ciento.

Respecto a los bienes y servicios estacionales, registraron un incremento de 5,41 por ciento respecto al mes anterior. Por su parte, los bienes y servicios regulados tuvieron un aumento de 1,39 por ciento, en tanto el resto  de los productos que componen la canasta de IPC registraron una variación de 1,91 por ciento.

Cabe remarcar que el organismo oficial aclaró que, teniendo en cuenta la emergencia sanitaria por el coronavirus, “para garantizar la publicación de los indicadores estadísticos oficiales, protegiendo la salud del personal que cumple dichas tareas, como así también la de la población encuestada, se utilizaron modalidades alternativas de relevamiento, tales como consultas vía telefónica, correo electrónico, web, entre otras. Con los datos faltantes se establecen imputaciones de precios según metodologías indicadas”.