Si bien el consumo de combustibles se recupera de los efectos de la pandemia, se mantiene casi 30% por debajo de febrero, cuando no regía el aislamiento.

El expendio de nafta y gasoil aumentó 36,2 por ciento durante el segundo trimestre del año, debido a la flexibilización del aislamiento social y obligatorio por la pandemia de coronavirus, según un informe elaborado por la consultora Economic Trends para la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (Cecha).

Sin embargo, el consumo de combustible se mantiene 28,3 por ciento por debajo de lo registrado en febrero, último mes antes de la llegada del Covid-19 al país.

«El expendio de combustibles de a poco comienza a mostrar signos de recuperación, aunque todavía está lejos de volver a valores de venta ´normales´», explica el estudio.

El informe precisa que «en junio, las naftas representaron apenas el 38.7% de los combustibles comercializados, mientras que en cualquier mes normal se reparten 50 y 50 con el gasoil».

Al respecto, el presidente de Cecha, Gabriel Bornoroni, destacó que «la mayoría de los estacioneros son pymes» y aclaró que «muchos de ellos han pedido créditos, se están consumiendo los ahorros de su bolsillo para pagar los sueldos. Es un daño muy grande».

Y agregó: «Si bien desde que arrancó esta situación seguimos operando por ser considerados esenciales, a diferencia de otros rubros también esenciales nuestras ventas se desplomaron».

Por otra parte, el informe precisa que el AMBA «sigue mostrándose como la zona más afectada» dado que entre febrero y junio las ventas en la Ciudad de Buenos Aires cayeron un 50.2%, mientras que la provincia se ubica en un 32.4%. En Córdoba, la caída fue del 15.8% y en Santa Fe del 21%», detalló el trabajo.

«Observando el cuadro de lo que ocurrió entre junio y mayo, quedan reflejados los cambios de fase de aislamiento que cada región presentó», remarcó.