Según la CAME, en lo que va del año acumulan una caída anual de 30,5%. En la región AMBA la retracción llegó al 33%, mientras que en el resto del país fue de 9,4%.

Las ventas minoristas cayeron en agosto 17,8 por ciento anual, medidas en cantidades, mientras que en lo que va del año acumulan una caída anual de 30,5 por ciento, informó ayer la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

El análisis explica que «si bien muchas ciudades del interior normalizaron su actividad, el cumplimiento de los protocolos, los menores ingresos de las familias, los altos niveles de endeudamiento y la menor circulación de gente en las calles, siguen afectando el consumo. Más difícil es la situación en la región AMBA, donde el aislamiento social, preventivo y obligatorio es más estricto».

De esta forma, la mayor retracción se sintió en el AMBA, donde las ventas minoristas cayeron 33 por ciento porque las restricciones y controles son más severas, mientras que en el resto del país, en cambio, las ventas minoristas bajaron 9,4 por ciento.

La entidad precisó que «en mayor o menor medida todos los rubros finalizaron en baja, incluso aquellos considerados esenciales como alimentos, farmacias o materiales eléctricos y ferreterías».

El rubro con menor caída interanual en el mes fue nuevamente Farmacias (-4,9%), siempre medidas en cantidades, seguido por la categoría Alimentos y bebidas (-6,7%).

En el otro extremo, el rubro de mayor desplome anual fue Relojería, joyerías y bijouterie con una baja de 38,1%, sector en el que también incide la venta ilegal callejera de esos productos, que a pesar de la cuarentena no se retiró de las calles.

Indumentaria fue el segundo rubro de mayor caída anual en el mes (-32%) debido a «la falta de poder adquisitivo de las familias, las menores necesidades de esos productos debido a las estadías largas en el hogar y el cumplimiento de los protocolos que limita la cantidad de gente que puede entrar al mismo tiempo al local».

«Igual ocurre con Calzado y marroquinería, con una retracción promedio de 28,5 por ciento anual. Si bien se desaceleró la tasa de caída, sigue siendo significativa. Poco interés despertaron esos productos en agosto», agrega el informe.

Finalmente, en Mueblerías, decoración y textiles para el hogar, las ventas cayeron 23,8 por ciento anual en el promedio país. «Hubo más consumo de productos nacionales debido a las menores importaciones en ese rubro, y al mismo tiempo los comercios a cielo abierto volvieron a captar ventas que se estaban concentrando en grandes supermercados», precisó la CAME.