El TOF 4 dispuso el beneficio bajo caución real de $632 millones. Además, se le retuvo el pasaporte y deberá presentarse al tribunal cada 15 días, usar un dispositivo GPS de vigilancia y no podrá alejarse más de 100 kilómetros de su domicilio.

El Tribunal Oral Federal (TOF) 4 otorgó ayer la excarcelación del empresario Lázaro Báez en la causa que se le sigue por lavado de dinero, aunque seguirá cumpliendo prisión preventiva domiciliaria en el marco de otro expediente.

Para ello, los jueces Jorge Gorini, Néstor Costabel y Daniel Obligado le impusieron al empresario una caución real de más de 632 millones de pesos que sus abogados consideraron «exorbitante y de imposible cumplimiento» y reclamaron que se le fije otra fianza acorde a la realidad material del imputado, que se encuentra embargado e inhibido, y se les permita contratar un seguro de caución.

Además, el tribunal estableció que Báez deberá someterse al cuidado del Programa de Asistencia a Personas Bajo Vigilancia Electrónica del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, mediante la colocación de un dispositivo de monitoreo electrónico de GPS, con un radio de 100 kilómetros a la redonda del lugar de residencia.

Asimismo, le impusieron la obligación de presentarse al tribunal cada 15 días y la retención de su pasaporte e interdicción de expedir nuevos a su nombre, más la prohibición de salida del país.

En el fallo, los jueces aclararon que la excarcelación del imputado «no se hará efectiva a tenor del arresto domiciliario, ordenado en fecha 18 de marzo del año en curso, en la causa 3017/2013» denominada «Báez, Lázaro y otros s/ encubrimiento y otros», por lo que deberá cumplir las pautas impuestas y seguirá en prisión preventiva, pero en un domicilio.

Cabe recordar que en la mañana de ayer, la Cámara Federal de Casación Penal anuló un fallo anterior en el que se le había rechazado al empresario el beneficio de la excarcelación y el de la prisión domiciliaria solicitado por su defensa, a pesar de las opiniones favorables del Ministerio Público Fiscal.

Báez está detenido desde el 6 de abril de 2016 y su defensa argumentó que tiene 64 años, enfermedades coronarias, insuficiencia respiratoria y diabetes tipo 2, lo cual lo pone en situación de riesgo, ante la pandemia de coronavirus.

Además, la defensa alegó que su cliente pudo ver vulnerado su derecho a la defensa al ser posible víctima de hechos de espionaje ilegal que se investigan en la justicia federal de Lomas de Zamora y que podrían significar «graves violaciones a los derechos humanos» del detenido.